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DIVULGACION > FONDOS MARINOS EN EL GOLFO DE CÁDIZ


FONDOS MARINOS DE GRAN VALOR BIOLÓGICO EN EL GOLFO DE CÁDIZ

Por Víctor Díaz-del-Río Español
Investigador Titular
( diazdelrio@ma.ieo.es)



Durante los últimos catorce años, el Centro Oceanográfico de Málaga, en cooperación con varias instituciones científicas nacionales (Instituto Geológico y Minero de España, Universidad de Cádiz, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Vigo), y extranjeras (Universidade do Algarve, Universidade de Lisboa, Universidade de Aveiro, Naval Research Laboratory/USA, Nacional Oceanographic Center/UK), ha venido estudiando el fondo marino del Golfo de Cádiz desde una perspectiva geoambiental.

Han sido varios los proyectos de investigación que se han ejecutado y diversas las fuentes de financiación (http://tierra.rediris.es/TASYO/). El resultado de tantos años de trabajo ha sido excelente y una idea del esfuerzo realizado, en medios humanos y técnicos, la puede dar las siguientes cifras: participación de treinta y dos investigadores especialistas en Geología Marina, 350 días de mar y cerca de 5.000 km de perfiles sísmicos, 90 estaciones de muestreo de fondo donde se recogieron más de 1.200 ejemplares de rocas y sedimentos, 1.100 fotografías del fondo marino (en color, y en blanco y negro), numerosos ejemplares de diversas especies sesiles, y seis buques oceanográficos utilizados para realizar las prospecciones con tecnología de última generación. En definitiva, hemos reconocido una superficie del fondo marino que alcanza los 30.000 km2, que representa la tercera parte de la extensión que ocupa Andalucía.

Con estos medios tan eficientes, gracias a los cuales se ha obtenido una ingente cantidad de datos científicos, hemos podido realizar una evaluación de los valores geológicos naturales, subsuperficiales y superficiales, que caracterizan los fondos marinos del Golfo de Cádiz.

Los resultados de tal valoración se han plasmado en ocho tesis doctorales, diez tesis de licenciatura y 45 trabajos publicados en revistas evaluadas del Scientific Citation Index (SCI), además de cerca de un centenar de comunicaciones científicas presentadas a congresos y reuniones temáticas, nacionales e internacionales.

A partir del año 2006 el esfuerzo científico se ha centrado en el estudio de los geohabitats y de los ecosistemas que los caracterizan, poniendo un particular énfasis en los ecosistemas vulnerables o

en aquellos que estén sometidos a algún tipo de riesgo. Por esta razón hemos diseñado una estrategia de estudio que se ha plasmado en el Proyecto DEEPER (www.ma.ieo.es/deeper/), en el que se están desarrollando diversas iniciativas encaminadas a catalogar las especies que habitan aquellos fondos marinos singulares que tengan un especial valor biológico (ver fotografía: gorgonias, corales, esponjas y decápodos sobre chimeneas y costras carbonatadas) y que enriquezcan la biodiversidad de la zona. Los proyectos sectoriales del Instituto Español de Oceanografía orientados al estudio de los recursos vivos, han supuesto un soporte científico fundamental, sin el cual no se hubiera podido avanzar al ritmo que lo hemos hecho.

Si bien quedan aún muchos estudios por completar, tanto en acciones en la mar como de catalogación en laboratorio, hemos podido identificar algunas zonas de interés preferencial, tanto por sus singularidades ecosistémicas como por la fragilidad de los relieves que los acogen. Guiados por las directrices emanadas de la Comunidad Europea en materia de habitats (Directiva de Habitats, Estrategia Marina), nos hemos centrado en la identificación de uno de los habitats de interés establecidos por la Red Natura 2000 y que lo clasifica como “Habitat tipo 1180: Estructuras submarinas producidas por emanaciones de gas”.

Este habitat no solamente contempla las estructuras biogeoquímicas submarinas contenidas en su enunciación, si no que considera, como parte sustancial del mismo, a todas aquellas especies que habitan en estos lugares tan singulares y cuya fragilidad se vincula a la expulsión de metano del fondo marino y a su lenta velocidad de crecimiento. Su contribución a la biodiversidad de la zona es pues incuestionable.

La cartografía de los puntos en los que se producen las principales vías de escape de gases del fondo marino (volcanes de fango, señalados con puntos amarillos en la figura aneja), nos permite circunscribir la zona con mayor potencialidad de acoger el habitat 1180.

Con la información que hasta el momento obra en nuestro poder y considerando los límites de las aguas jurisdiccionales españolas (señaladas en rojo en la misma

figura), podremos hacer una primera estimación teórica de la superficie que ocupa este habitat. Resultan pues, unos 3.019 km2, que equivaldría a la superficie que ocupa la provincia de Álava.

En la actualidad estamos iniciando uno de los proyectos más ambiciosos dirigidos al estudio y conservación de los habitats marinos, financiado por la Comunidad Europea en atención a lo establecido en la Red Natura 2000. Así, el Proyecto INDEMARES, gestionado por la Fundación de la Biodiversidad, incluye un Subproyecto denominado “Chimeneas de Cádiz”, en el que estudiaremos con detalle estos lugares cuya potencialidad como focos de valiosa biodiversidad, pueda verse protegida por alguna medida de gestión más acorde con sus valores naturales, biológicos y geológicos. Es muy probable que podamos encontrar asociaciones de especies nuevas para la Ciencia, así como especies reliquia o auténticos fósiles vivientes cuya existencia ha quedado relegada a lugares recónditos del fondo marino.

Las investigaciones ya se han planificado y supondrán un importante empuje, en medio humanos y materiales, para este tipo de estudios relacionados con los geohabitats que tienen tanto interés en los países de nuestro entorno y que, sin embargo, no acaban de tener el arraigo que cabría esperar en un país como España cuyas aguas marinas son de las más extensas y variadas de la Unión Europea.